NOTA:
En esta historia hay dos puntos de vista.
- Prefacio.
Ellos dos no lograban concretar alguna idea clara de todo lo que acababa de suceder, ella evitaba que las lagrimas salieran de sus ojos, tratando de negar su nueva vida, mientras el estaba aterrado de su propio ser, miraba sus manos y luego se agarraba la cabeza negandose a creer lo ocurrido, no lograba concretar nada de lo que habia sucedido en aquel lugar.
De repente la habitacion se abria y ambos, ella con miedo, el con enojo miraron la entrada para ver al invitado que los veia con los ojos tan abiertos como platos y luego se adentro a la habitacion con furia lanzandose ante el chico, sacando sus garras, ella estaba aterrada de lo que pasaba.
De repente la habitacion se abria y ambos, ella con miedo, el con enojo miraron la entrada para ver al invitado que los veia con los ojos tan abiertos como platos y luego se adentro a la habitacion con furia lanzandose ante el chico, sacando sus garras, ella estaba aterrada de lo que pasaba.
- Capitulo 1.1-Un Angel.
Entrando al castillo de roca roja junto con mis amigos Raven y Dylan, caminando hacia el salon principal, despues de todo eramos "Los tres sangrientos del Infierno", aunque de nosotros tres ninguno fuese aun un demonio completo, claro que habiamos cumplido uno de los dos contratos para volvernos demonios verdaderos.
Cruzamos la enorme puerta y entramos a aquel salon rojizo oscuro, lleno de humo y el gran trono de roca roja en el cual estaba sentado el ser que gobernaba este sitio, a nuestro clan de demonios, Melchor Shadow.
-Estamos aqui Melchor-decia Raven cruzandose de brazos.
Luego Dylan y yo nos arrodillamos en una pierna y volteamos la vista a nuestro "rey", el nos mira con sus ojos color carmesi, entre sus largos cabellos color azabache que le llegan mas abajo que la espalda.
-Vaya, los tres sangrientos...que honor es tenerlos aqui, son unos demonios prodigio, jovenes-nos miraba con interes en aquellos ojos-unos demonios que podrian ser parte de este castilllo prontamente.
Los tres le miramos con sorpresa, despues de todo en este castillo era dificil que el dejase entrar a cualquiera, ese castillo no era para demonios comunes, era para demonios herederos a rey, para demonios de compañia para el rey y los soldados mas fuertes del clan, que siendo sincera, el numero de ellos eran 2.
-¿Vivir aqui?-pronuncio Dylan con emocion en su voz.
-Si, pero antes de eso...-decia mientras su mirada cambiaba a una mas seria-deberan hacer el segundo de los contratos para hacerse demonios completos, y con el primer contrato hicieron un gran trabajo matando a todos esos angeles, asi que solo deberan cumplir el segundo contrato para completar su demonio puro-decia sonriendo mientras agarraba una copa con un liquido color negro.
-El segundo...
-¿El segundo contrato?-digo con una gran sorpresa al mismo tiempo que siento nauseas.
El me mira con seriedad mientras bebe del liquido de su copa, yo me trato de tranquilizar pero no tengo idea de si lo hago bien, el cierra los ojos y mira hacia el techo mientras sigue bebiendo y luego aleja la copa de sus labios.
-Si, despues de todo este es el año en el que ustedes tres cumplen dieciocho años, ¿no es asi?, ya que sus cumpleaños son cercanos, quiero que hagan el segundo contrato, despues de todo es su unica oportunidad para ser demonios puros y completos, asi mientras mas rapido lo hagan podran tomar lugar en este castillo-nos miro una ultima vez-pueden retirarse.
-Si señor-pronunciaron al unisono Dylan y Raven.
Dylan se levanta y me mira, yo sigo congelada, reacciono hasta que me toca el hombro, lo miro y me levanto para luego dirigirnos fuera de ahi.
-Hacer el segundo contrato...-digo sin poder creerlo.
Ellos me miran y luego miran hacia otros lados.
-Me ire a mi dormitorio, nos veremos-dice Raven volando hacia los dormitorios en los que el vivia.
Dylan me mira nuevamente.
-Yo tampoco quiero hacerlo, aun asi...tendremos que encontrar a alguien.
-Dylan...-digo resongando.
-Lo se, pero sabes bien que necesitamos de ese castillo, ve tu espalda, esa cama de espinas te sigue marcando la piel, si sigues asi las espinas te dejaran cicatrices como la de tu ojo-dice acariciando la cicatriz de mi ojo y besandola-eres mi hermana-dice con un tono preocupado.
-Lo se, pero tu tambien tienes marcas-le reprendo.
-Pero mi cuerpo las puede aguantar mas facil-suspira-eres mi pequeña hermana, debo cuidarte.
Yo hago una cara de reproche ante aquel sufijo, luego llegamos a nuestras habitaciones y nos metemos a nuestros respectivas habitaciones.
Dylan si que me quiere demasiado, no seremos hermanos de sangre pero para el yo si era su hermana, me cuidaba demasiado puesto que le salve una vez la vida.
Me recoste en la cama de espinas soltando un gemido de dolor, era cierto mi cuerpo no podria soportar mas esre dolor, de por si mis vestiduras no ayudaban que mi dolor fuera menor, entonces decido salir de mi habitacion, el cielo era de un rojo profundo casi negro, los ronquidos de Dylan sonaban por lo alto y me empiezo a alejar de ese lugar volando con rapidez, tan rapido que en un instante me vi envuelta en un bosque, asi que decido retraer mis alas y guardarlas, empiezo a caminar hasta llegar a una pradera y el cielo en aquel lugar era de un negro azulado, me siento alivada por aquel color, me recuesto en el pasto mirando el cielo, me concentro tanto al ver al cielo que acabo viendo un lugar grisaceo oscuro y habia varias personas paradas ahi, de repente veo a un chico, de piel morena clara y cabello corto, pero al fijarme mejor en el veo unas alas de plumas, son alas de angel, me sorprendo y sigo mirandolo, un angel, quiero apartar mi mirada pero por alguna razon siento que lo conozco de algun lado, su rostro se me hace bastante familiar,estaba mirando algo a lo lejos aun con muchas personas en aquel lugar y uno a su lado, el parecia aburrirse.
-Un angel...-pronuncio fascinada.
Lo sigo mirando hasta que pareciese darse cuenta que lo miro y un sonido de un crujido me sorprende haciendo que me levante poniendome atenta de mi a alrededor, de repente no oigo ningun ruido, pero alguien me agarra de los hombros, volteo a verlo y me sorprendo al ver que es Raven pero lo que mas me sorprende son las marcas en su piel, unas marcas parecidas a unos tatuajes.
-¿Que haces aqui?-pregunta el.
-Solo paseaba-le miro las marcas y luego a los ojos color rojizo oscuro-¿y esos tatuajes?
-Estos-dice mirando sus marcas y luego mirandome a los ojos-pues ya sabes, cuando uno va a cumplir los 18 años tiene que hacer varias cosas...
-Si ya me acorde-sonrio.
-Bueno...vamos a casa-dice mientras me agarra de la muñeca.
Yo asiento y lo sigo, vuelvo a ver al cielo, pero no logro ver nuevamente a ese angel.
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Cruzamos la enorme puerta y entramos a aquel salon rojizo oscuro, lleno de humo y el gran trono de roca roja en el cual estaba sentado el ser que gobernaba este sitio, a nuestro clan de demonios, Melchor Shadow.
-Estamos aqui Melchor-decia Raven cruzandose de brazos.
Luego Dylan y yo nos arrodillamos en una pierna y volteamos la vista a nuestro "rey", el nos mira con sus ojos color carmesi, entre sus largos cabellos color azabache que le llegan mas abajo que la espalda.
-Vaya, los tres sangrientos...que honor es tenerlos aqui, son unos demonios prodigio, jovenes-nos miraba con interes en aquellos ojos-unos demonios que podrian ser parte de este castilllo prontamente.
Los tres le miramos con sorpresa, despues de todo en este castillo era dificil que el dejase entrar a cualquiera, ese castillo no era para demonios comunes, era para demonios herederos a rey, para demonios de compañia para el rey y los soldados mas fuertes del clan, que siendo sincera, el numero de ellos eran 2.
-¿Vivir aqui?-pronuncio Dylan con emocion en su voz.
-Si, pero antes de eso...-decia mientras su mirada cambiaba a una mas seria-deberan hacer el segundo de los contratos para hacerse demonios completos, y con el primer contrato hicieron un gran trabajo matando a todos esos angeles, asi que solo deberan cumplir el segundo contrato para completar su demonio puro-decia sonriendo mientras agarraba una copa con un liquido color negro.
-El segundo...
-¿El segundo contrato?-digo con una gran sorpresa al mismo tiempo que siento nauseas.
El me mira con seriedad mientras bebe del liquido de su copa, yo me trato de tranquilizar pero no tengo idea de si lo hago bien, el cierra los ojos y mira hacia el techo mientras sigue bebiendo y luego aleja la copa de sus labios.
-Si, despues de todo este es el año en el que ustedes tres cumplen dieciocho años, ¿no es asi?, ya que sus cumpleaños son cercanos, quiero que hagan el segundo contrato, despues de todo es su unica oportunidad para ser demonios puros y completos, asi mientras mas rapido lo hagan podran tomar lugar en este castillo-nos miro una ultima vez-pueden retirarse.
-Si señor-pronunciaron al unisono Dylan y Raven.
Dylan se levanta y me mira, yo sigo congelada, reacciono hasta que me toca el hombro, lo miro y me levanto para luego dirigirnos fuera de ahi.
-Hacer el segundo contrato...-digo sin poder creerlo.
Ellos me miran y luego miran hacia otros lados.
-Me ire a mi dormitorio, nos veremos-dice Raven volando hacia los dormitorios en los que el vivia.
Dylan me mira nuevamente.
-Yo tampoco quiero hacerlo, aun asi...tendremos que encontrar a alguien.
-Dylan...-digo resongando.
-Lo se, pero sabes bien que necesitamos de ese castillo, ve tu espalda, esa cama de espinas te sigue marcando la piel, si sigues asi las espinas te dejaran cicatrices como la de tu ojo-dice acariciando la cicatriz de mi ojo y besandola-eres mi hermana-dice con un tono preocupado.
-Lo se, pero tu tambien tienes marcas-le reprendo.
-Pero mi cuerpo las puede aguantar mas facil-suspira-eres mi pequeña hermana, debo cuidarte.
Yo hago una cara de reproche ante aquel sufijo, luego llegamos a nuestras habitaciones y nos metemos a nuestros respectivas habitaciones.
Dylan si que me quiere demasiado, no seremos hermanos de sangre pero para el yo si era su hermana, me cuidaba demasiado puesto que le salve una vez la vida.
Me recoste en la cama de espinas soltando un gemido de dolor, era cierto mi cuerpo no podria soportar mas esre dolor, de por si mis vestiduras no ayudaban que mi dolor fuera menor, entonces decido salir de mi habitacion, el cielo era de un rojo profundo casi negro, los ronquidos de Dylan sonaban por lo alto y me empiezo a alejar de ese lugar volando con rapidez, tan rapido que en un instante me vi envuelta en un bosque, asi que decido retraer mis alas y guardarlas, empiezo a caminar hasta llegar a una pradera y el cielo en aquel lugar era de un negro azulado, me siento alivada por aquel color, me recuesto en el pasto mirando el cielo, me concentro tanto al ver al cielo que acabo viendo un lugar grisaceo oscuro y habia varias personas paradas ahi, de repente veo a un chico, de piel morena clara y cabello corto, pero al fijarme mejor en el veo unas alas de plumas, son alas de angel, me sorprendo y sigo mirandolo, un angel, quiero apartar mi mirada pero por alguna razon siento que lo conozco de algun lado, su rostro se me hace bastante familiar,estaba mirando algo a lo lejos aun con muchas personas en aquel lugar y uno a su lado, el parecia aburrirse.
-Un angel...-pronuncio fascinada.
Lo sigo mirando hasta que pareciese darse cuenta que lo miro y un sonido de un crujido me sorprende haciendo que me levante poniendome atenta de mi a alrededor, de repente no oigo ningun ruido, pero alguien me agarra de los hombros, volteo a verlo y me sorprendo al ver que es Raven pero lo que mas me sorprende son las marcas en su piel, unas marcas parecidas a unos tatuajes.
-¿Que haces aqui?-pregunta el.
-Solo paseaba-le miro las marcas y luego a los ojos color rojizo oscuro-¿y esos tatuajes?
-Estos-dice mirando sus marcas y luego mirandome a los ojos-pues ya sabes, cuando uno va a cumplir los 18 años tiene que hacer varias cosas...
-Si ya me acorde-sonrio.
-Bueno...vamos a casa-dice mientras me agarra de la muñeca.
Yo asiento y lo sigo, vuelvo a ver al cielo, pero no logro ver nuevamente a ese angel.
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- Capitulo 1.2-Esos Ojos.
La reunion era algo aburrida, como siempre, bocadillos, paz, tranquilidad, nada que reportar fuera de todo, este era el clan mas tranquilo despues de todo, en el que gobernaba Azul, una chica algo fria con la mayoria de las personas, pero siempre al pendiente de su deber y cuando hay reuniones algo mas animada, aunque cuando estoy con ella, es distinta.
Miro el salon, todos estan felices y platicando, este es el reino de los cielos que mas queria, niego con la cabeza y de repente Alexei se acerca a mi.
-Pareces aburrido, ¿todo va bien?-pregunta algo preocupado.
Yo asiento, agarrando un crossaint de la mesa de bocadillos e incandole el diente, el me mira y luego suspira negando con la cabeza.
-El guardian tan serio como siempre-rie.
-¡Hey!, no soy serio, solo que hoy no hay nada nuevo que reportar-muerdo nuevamente-¿tu tienes algo nuevo que reportar?-le pregunto, despues de todo el es aparte de guardian como yo, el que recibe noticias de otros lugares.
El asiente mientras mira algo serio al suelo a lo cual me sorprendo y dejo de comer mi crossaint para tomar un papel de mas seriedad.
-¿Que sucedio esta vez?-pregunto serio.
El me mira, me agarra de un hombro y suspira.
-Los demonios, eso paso...nuevamente mataron otro clan entero en menos de una hora, fue imposible que otros llegaran a resguardarlos.
Me sorprendo y empieza a dolerme la cabeza, mientras empezaba a ver otra vez los gritos y desesperacion de mis compañeros, pero como siempre nunca puedo ver la cara de esos tres sangrientos, cuando todo pasa, abro los ojos y lo miro.
-¿Le han dicho a Azul de esto ya?
-En eso estan Lyonel, no debes ponerte tan asi, no es como si fuera tu culpa.
-Lo se...-miro hacia fuera y entonces siento algo extraño de repente, algo que me incomoda y volteo hacia un lugar vacio del salon, siento como si alguien me estuviese mirando.
-¿Lyonel, estas bien?-me sorprende Alexei sacandome de mi trance-sabes, siempre te pones raro, pero te haz puesto mucho mas raro que nunca.
-¿Por que lo dices?
-No se-se encoge de hombros-mirabas a la nada como si vieras a otra persona y eso es de preocuparse, ¿acaso no haz descansado?
-Claro que lo hago pero no en exceso.
Suspira y niega con la cabeza.
-Necesitas relajarte un dia, salir si quieres, yo podria tomar tu lugar por un dia.
-Pero...
-No estoy diciendolo como opcion, es mas, si no le dices a Azul en este mismo instante yo sere el que se lo diga.
Me sorprendo ante sus palabras.
-Esta bien...esta bien...
El sonrie satisfecho y alza la mano como señalandome el camino para donde Azul, ella se encontraba hablando con algunas personas, me empiezo a encaminar y luego nuestras miradas se encuentran en ese instante, ella les dice algo a sus invitados para despues acercarse a mi, ella no era mas alta que yo, bueno claro, casi nadie era mas alto que yo.
-¿Sucede algo Lyonel?-dice con una ligera sonrisa.
-Queria pedirte algo Azul...
-Dime, lo que tu quieras Lyonel.
-Mañana quiero tomar un descanso...-digo sin animo.
-De acuerdo-dice ella al momento.
-¿E...en serio?-digo algo nervioso.
Ella asiente y me mira a los ojos, sus ojos grises siempre brillan cuando esta animada.
-Lyonel tranquilo, no es como si fuera algo malo tomar un dia, es mas te daria toda una semana de ser posible.
-No-digo casi en grito algo horrorizado de la idea-lo siento es que...
Ella rie y yo me relajo suspirando.
-Esta bien, un dia nadamas.
-Gracias-me acerco y la abrazo.
Ella por alguna extraña razon dejaba que yo la abrazara pero por otras personas no, bueno tal vez a pesar de yo ser su guardian somos amigos, aunque ella pareciese que le sobraran, bueno todos aqui teniamos amigos, nadie era ni es menos que nadie.
-Si pudiera te acompañaria-dice haciendose para atras, soltandose de mi agarre-lo sabes, ¿no?
Le agarro la cabeza y sonrio.
-Claro que lo se.
Ella sonrie y luego se pone seria.
-Si no te molesto, tengo que hablar de asuntos muy importantes con otras personas, sobre los ultimos ataques de esos "sangrientos".
Yo asiento y ella se marcha, algo que me molesta es su tan rapido cambio de caracter, sacudo la cabeza y vuelvo a mirar a la parte del gran salon que habia observado hacia un rato atras cuando senti que me miraban.
-¿Y bien?
-¿Eh?-pronuncio ante la aparicion de Alexei, dirigiendo mi vista a el un momento-si, descansare.
Luego vuelvo mi mirada al lugar del salon y de repente veo unos ojos color esmeralda y me sorprendo, cierro los ojos y los vuelvo a abrir, pero, no hay nada mas que mi amigo junto a mi.
Miro el salon, todos estan felices y platicando, este es el reino de los cielos que mas queria, niego con la cabeza y de repente Alexei se acerca a mi.
-Pareces aburrido, ¿todo va bien?-pregunta algo preocupado.
Yo asiento, agarrando un crossaint de la mesa de bocadillos e incandole el diente, el me mira y luego suspira negando con la cabeza.
-El guardian tan serio como siempre-rie.
-¡Hey!, no soy serio, solo que hoy no hay nada nuevo que reportar-muerdo nuevamente-¿tu tienes algo nuevo que reportar?-le pregunto, despues de todo el es aparte de guardian como yo, el que recibe noticias de otros lugares.
El asiente mientras mira algo serio al suelo a lo cual me sorprendo y dejo de comer mi crossaint para tomar un papel de mas seriedad.
-¿Que sucedio esta vez?-pregunto serio.
El me mira, me agarra de un hombro y suspira.
-Los demonios, eso paso...nuevamente mataron otro clan entero en menos de una hora, fue imposible que otros llegaran a resguardarlos.
Me sorprendo y empieza a dolerme la cabeza, mientras empezaba a ver otra vez los gritos y desesperacion de mis compañeros, pero como siempre nunca puedo ver la cara de esos tres sangrientos, cuando todo pasa, abro los ojos y lo miro.
-¿Le han dicho a Azul de esto ya?
-En eso estan Lyonel, no debes ponerte tan asi, no es como si fuera tu culpa.
-Lo se...-miro hacia fuera y entonces siento algo extraño de repente, algo que me incomoda y volteo hacia un lugar vacio del salon, siento como si alguien me estuviese mirando.
-¿Lyonel, estas bien?-me sorprende Alexei sacandome de mi trance-sabes, siempre te pones raro, pero te haz puesto mucho mas raro que nunca.
-¿Por que lo dices?
-No se-se encoge de hombros-mirabas a la nada como si vieras a otra persona y eso es de preocuparse, ¿acaso no haz descansado?
-Claro que lo hago pero no en exceso.
Suspira y niega con la cabeza.
-Necesitas relajarte un dia, salir si quieres, yo podria tomar tu lugar por un dia.
-Pero...
-No estoy diciendolo como opcion, es mas, si no le dices a Azul en este mismo instante yo sere el que se lo diga.
Me sorprendo ante sus palabras.
-Esta bien...esta bien...
El sonrie satisfecho y alza la mano como señalandome el camino para donde Azul, ella se encontraba hablando con algunas personas, me empiezo a encaminar y luego nuestras miradas se encuentran en ese instante, ella les dice algo a sus invitados para despues acercarse a mi, ella no era mas alta que yo, bueno claro, casi nadie era mas alto que yo.
-¿Sucede algo Lyonel?-dice con una ligera sonrisa.
-Queria pedirte algo Azul...
-Dime, lo que tu quieras Lyonel.
-Mañana quiero tomar un descanso...-digo sin animo.
-De acuerdo-dice ella al momento.
-¿E...en serio?-digo algo nervioso.
Ella asiente y me mira a los ojos, sus ojos grises siempre brillan cuando esta animada.
-Lyonel tranquilo, no es como si fuera algo malo tomar un dia, es mas te daria toda una semana de ser posible.
-No-digo casi en grito algo horrorizado de la idea-lo siento es que...
Ella rie y yo me relajo suspirando.
-Esta bien, un dia nadamas.
-Gracias-me acerco y la abrazo.
Ella por alguna extraña razon dejaba que yo la abrazara pero por otras personas no, bueno tal vez a pesar de yo ser su guardian somos amigos, aunque ella pareciese que le sobraran, bueno todos aqui teniamos amigos, nadie era ni es menos que nadie.
-Si pudiera te acompañaria-dice haciendose para atras, soltandose de mi agarre-lo sabes, ¿no?
Le agarro la cabeza y sonrio.
-Claro que lo se.
Ella sonrie y luego se pone seria.
-Si no te molesto, tengo que hablar de asuntos muy importantes con otras personas, sobre los ultimos ataques de esos "sangrientos".
Yo asiento y ella se marcha, algo que me molesta es su tan rapido cambio de caracter, sacudo la cabeza y vuelvo a mirar a la parte del gran salon que habia observado hacia un rato atras cuando senti que me miraban.
-¿Y bien?
-¿Eh?-pronuncio ante la aparicion de Alexei, dirigiendo mi vista a el un momento-si, descansare.
Luego vuelvo mi mirada al lugar del salon y de repente veo unos ojos color esmeralda y me sorprendo, cierro los ojos y los vuelvo a abrir, pero, no hay nada mas que mi amigo junto a mi.
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